Para la materia de lenguaje audiovisual, en la universidad, nos pedían hacer un autorretrato de 60 segundos, teníamos que contar en tan poco tiempo quienes éramos. Convirtiéndose en el primer corto que escribí, protagonice y dirigí, con el único limite del tiempo, que a la vez se convirtió en una ventaja.
La narrativa, los colores, los planos, la música y el montaje fueron contando algo que tenía adentro. Pude explorar cada una de estas cosas en este proyecto, hasta enamorarme un poco más de mi carrera, lo que hago y todo lo que aún tengo por contar. Es un proyecto que llevo en el corazón.
Autorretrato
Detrás de cámaras